“Todo en nuestra vida es vibración”.
~Albert Einstein.
“Todo en nuestra vida es vibración”.
~Albert Einstein.

04.05.2022
Cansada, cansada, tired, müde.
Estos portales…

“La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma”
Así ando, hibernando. en una pausa activa desde ésta, mi casita digital 🙋🏻♀️
Cuando tenía 9 años, alguien, que no recuerdo quién fue, pero si veo todavía en mi mente sus ojos marrón oscuro y su mirada sonriente cuando se agachó un poquito para preguntarme:
Hubo un silencio embarazoso y profundo de los presentes al no saber qué era «Diseño Gráfico» y no tener nada más que aportar a la conversación más que mirarme y probablemente preguntarse a sí mismos: «¿Qué cosas habla esta niña?». Una reacción común para mí desde pequeña; que yo hablara y no me entendieran ó que me malinterpretaran.
[Eso no ha cambiado mucho😊]
No tengo ni idea de dónde había salido esa profesión, pero cada fibra de mis nervios y la última molécula de mis células sabían que eso era lo que quería estudiar.
Comencé la «carrera de mis sueños», en Sep. de 1992. Desde 1993 ya hacía trabajos como freelance, era una novata con energía y disposición para experimentar y aprender.
Me gradué en 1995, obtuve la mención como mejor portafolio de la promoción junto a ¿tres o cuatro compañeros? No recuerdo eso bien… 🤔
Tuve el honor de que me pidieran mi portafolio para dejarlo en el Instituto de Diseño como inspiración para futuros estudiantes. Algo que agradecí y que no hice 😏 ya que luego de tanta dedicación, no dejaría mi material estacionado, sabiendo que a las pocas semanas emprendería la misión de buscar trabajo.
Mi portafolio sería mi tarjeta de presentación frente a futuros empleadores.
Es divertido cuando recuerdo ésto, porque cuando tomé el periódico y comencé a buscar anuncios de solicitud de empleo, me encontraba con unos requisitos de temas que yo ni entendía.
SIN PREPARACIÓN PARA EL MEDIO LABORAL
A nuestra promoción de diseñadores, no se si debería decir generación, enfrentó una realidad bien absurda. Habíamos aprendido todo lo que necesitábamos saber, nos habían preparado con una muy buenas bases, pero no estábamos preparados para entrar en el medio laboral.
¡Todo era con computadora y programas!
Nos pasamos toda una carrera aprendiendo técnicas y conceptos maravillosos, pero no sabíamos ni una pizca de programas de diseño, (es ridículo cuando lo pienso, que en el Instituto estaban muy desactualizados en ese aspecto) así que no cumplía con ningún requisito de los avisos, excepto por los que pedían una persona responsable y comprometida. Fue muy frustrante…
Terminé aprendiendo a manejar los programas yo sola y una que otra vez en algún puesto de trabajo conseguí a alguien dispuesto a ayudarme y a enseñarme. [Gracias maestros pasajeros por eso, Dios los bendiga 🌻]
Ah…, y mi portafolio.
Sólo una vez un empleador lo miró por encima.
Del resto todas las aplicaciones de admisión eran en la computadora con el supervisor parado al lado tuyo o con un tiempo determinado para entregar un trabajo ficticio y por supuesto con un período de prueba en la compañía.
Mi portafolio sigue conmigo, luego de todos estos años.
Un maletín artístico, un poco más grande que el formato DIN A3, hecho a mano por un talabartero de la ciudad de Valencia, donde vivía en Venezuela.
En la mudanza que hicimos de Venezuela a Alemania, en la aduana, abrieron la caja donde estaba mi portafolio… con una cuchilla.
Si. Cortaron mi portafolio.
Y así quedó, herido con un arma blanca, dándome el mensaje que ya es hora de despedirme de él.
Así que entre mis proyectos personales, está ahora el sacar todo su contenido y colocarlo en otro lugar.
Que interesante las lecciones de desapego que enseña la vida.
Y que hoy en día mi carrera de mis sueños la ejerzo para mi y para mis proyectos, ya no hago servicio al cliente.
Descubrí que era una artista y luego de unir mi certificación de coaching, todo se puso más interesante.
Coach holístico que ofrece sanación por medio del arte: ¡Espectacular!
Que hermosa es la vida que nos enseña tanto sobre nosotros mismos, ¿Verdad? 😉
«No olvidemos que las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestra vida y las obedecemos sin darnos cuenta».
– Vincent Van Gogh

Tutorial explicado paso a paso con apoyo de fotos.
A continuación te dejo los dos modos de hacerlo, con este «pictorial», para que te inscribas por ti mismo, en el Club Cafetría de Zona C’.




¿Te ayudó mi tutorial?
Esto fue un punto álgido en mi despertar.
No pensé que podría traerlo a discusión de foro. Pero en estos últimos días, ya en etapa de cierre de 2021, me siento en paz con este aspecto.
Siempre supe que sentía mucho, que no era igual al resto de las personas que la sociedad llama «normales», después descubrí que era una persona altamente sensible, investigar sobre el tema respondió muchas de mis preguntas y así pasó el tiempo.
Luego llegó una etapa complicada de mi vida en la que sentía que ya no pertenecía a ningún lado, comunidad, grupo, planeta, no se… no me hallaba.
No era posible que todo el mundo me hiriera conscientemente. Y yo seguía culpando a cualquier factor o ente externo.
Nadie me entendía, me escuchaba, ni me comprendía. Todos eran ajenos a mi. ¿En serio?
Estaba tan triste, tan desajustada, que ya no había tolerancia. Ya no resistía nada, dolía en la piel física y se sentía hasta la piel del corazón ó niña interna -cada quien que le llame como mejor le suene.
De eso a llegar a la depresión crónica, no faltaba nada.
Y desde ese hueco profundo comienzas a sentir todo magnificado. Bendito hoyo, siempre serás bendito, por muy oscuro que seas.
Gracias a un comentario de una amiga que me di cuenta [y no es que me di cuenta en el mismísimo segundo, me tomó un largo tiempo darme cuenta estando en esta etapa] que ya no era una cuestión de alta sensibilidad sino de intolerancia. No había discernimiento ni objetividad y por supuesto tampoco comprensión. Pero claro es que estaba deprimida. ¡Estaba justificado, no?
Y es que si no me comprendía a mi misma, cómo podría comprender a otro ser vivo.
Lo dice la ley de correspondencia: «Cómo es adentro es afuera«.
Sólo con la disposición práctica de la auto observación comencé a usar otros filtros para percibir lo que veían los ojos de mi niña interna.
Es fuerte darte cuenta que todo el daño que percibes que llega desde afuera, es porque está dentro de ti.
Llegar a esta conclusión tomó mucho tiempo, mucho.
Ahora esa olla hirviendo de intolerancia hacia el otro ó a lo que veo afuera, se ha ido vaciando y está llenándose cada día con agua tibia y relajante de autocompasión para mí.
Mi percepción no está nublada con tanto vapor caliente. Se me ha hace más fácil recordar que soy responsable de usar mis manos para desempañar los cristales de los lentes con los que veo, con los que percibo, si es que el agua empieza a hervir de nuevo.
Es duro pero sí, ya no era alta sensibilidad era intolerancia y como siempre todo comienza conmigo, era una inmensa intolerancia a mi misma.
Si pudiésemos ver todo lo que habita, se crea, se habla y se siente en nuestro interior (mente), tendríamos una idea de lo que nos hace ser lo que somos y entender la frase somos nuestro propio templo, nuestro hogar, nuestro centro, entonces tomaríamos mucha más conciencia de la importancia de trabajarse y sanarse a uno mismo. Impactamos nuestra salud física, mental y emocional, nosotros y sólo nosotros mismos.
No es responsable decir: «Es que yo soy altamente sensible» y que eso es un escudo que además justifica «un todo». Y es que todo tiene un propósito, de nuevo, gracias depresión crónica, por haber estado en mi vida.
Aplica con cualquier enfermedad, cualquiera. La enfermedad solo es «el mensaje» de lo que hay que sanar; el cuerpo es el mensajero.
Que importante es empoderarse como persona altamente sensible. y entender cómo está nuestra energía. Si quieres saber más sobre tu energía, haz click aquí.🌠
Espero que esta reflexión ayude a otro ser humano a encontrar alguna pista, alguna respuesta.
Saludos llenos de polvo de estrellas índigo ✨
Ceci
A veces me pregunto porqué a los adultos les gusta vivir la vida en piloto automático
¿Por qué no querer relajarse? 🤷🏻♀️
¿Por qué no querer estar en silencio y disfrutar del momento presente?
¿Por qué a los adultos les cuesta tanto ser felices?
Yo lo que quiero es pasarme la vida creando imágenes para colorear y dibujar.
Quisiera poder transmitir la paz y la relajación que eso da.
✨ Poner color en imágenes redonditas, gorditas, con caritas, muy cutes y kawaii.
No pensar es más nada, sólo tomar los creyones y rellenar de distintos tonos una figura.🖍️
Que bonito es el disfrute que brinda el regalarse un rato de silencio coloreando para reconectarse consigo mismo.
✨ Que el niñito/a interno/a sonría y se divierta, aquí y ahora en el momento presente, respirando relajadamente, escuchando el sonido del grafito sobre el papel.
🌈 Y es que los creyones son mis varitas mágicas y los papeles son tesoros.
Tesoros hecho de vida verde, de árboles, de bosques que decidieron acostarse en una superficie a descansar relajados mientras se dejan hacer cosquillas por las minas coloridas de variadas texturas.
Y el tiempo; el tiempo se detiene, aunque en realidad sigue corriendo. Pero no importa, porque soy feliz coloreando.
No hay tiempo, solo alegría y paz ✨
🌷 Eso quiero.

