Minientrada

Cómo sembrar tus semillas, explicado por un árbol.

1. Debes saber que a donde dirijas tu esfuerzo y energía, ahí crecerán tus semillas.

2. Lo que tu semillas ven, lo que tocan, lo que huelen, lo que oyen, de quien lo oyen, producirá el alimento que las nutra.

3. Enfócate en lo que si tienes para darles y da gracias por ya tenerlo.

4. La calidad de cómo serán los frutos de tus futuras semillas, la escoges tú.

5. No importa como luzcan los jardines que otros te muestren, tú y sólo tú, eres responsable de cómo es tu propio jardín.

Ahora lee ésto, entendiendo que tus pensamientos son tu semillas y a la vez, son la energía, el sol, la tierra y el agua. El jardín, es el reflejo de la realidad que tú cultivas.

Y lee de nuevo desde el punto número «1».

Con cariño,

Un Árbol 🌳

✨ Canalizado con sinceridad y polvo de estrellas índigo por Ceci Pantin.

~• Tu comentario ayuda a crecer al  blog 🌱

Foto: Ceci Pantin

Alta sensibilidad o intolerancia

Alta sensibilidad o intolerancia

Esto fue un punto álgido en mi despertar. 

No pensé que podría traerlo a discusión de foro. Pero en estos últimos días, ya en etapa de cierre de 2021, me siento en paz con este aspecto.

Siempre supe que sentía mucho, que no era igual al resto de las personas que la sociedad llama «normales», después descubrí que era una persona altamente sensible, investigar sobre el tema respondió muchas de mis preguntas y así pasó el tiempo.
Luego llegó una etapa complicada de mi vida en la que sentía que ya no pertenecía a ningún lado, comunidad, grupo, planeta, no se… no me hallaba.

No era posible que todo el mundo me hiriera conscientemente. Y yo seguía culpando a cualquier factor o ente externo.

Nadie me entendía,  me escuchaba, ni me comprendía. Todos eran ajenos a mi. ¿En serio?

Estaba tan triste, tan desajustada, que ya no había tolerancia.  Ya no resistía nada, dolía en la piel física y se sentía hasta la piel del corazón ó niña interna -cada quien que le llame como mejor le suene.

De eso a llegar a la depresión crónica, no faltaba nada.

Y desde ese hueco profundo comienzas a sentir todo magnificado. Bendito hoyo, siempre serás bendito, por muy oscuro que seas.

Gracias a un comentario de una amiga que me di cuenta [y no es que me di cuenta en el mismísimo segundo, me tomó un largo tiempo darme cuenta estando en esta etapa] que ya no era una cuestión de alta sensibilidad sino de intolerancia. No había discernimiento ni objetividad y por supuesto tampoco comprensión. Pero claro es que estaba deprimida. ¡Estaba justificado, no?

Y es que si no me comprendía a mi misma, cómo podría comprender a otro ser vivo.

Lo dice la ley de correspondencia: «Cómo es adentro es afuera«.

Sólo con la disposición práctica de la auto observación comencé a usar otros filtros para percibir lo que veían los ojos de mi niña interna.

Es fuerte darte cuenta que todo el daño que percibes que llega desde afuera, es porque está dentro de ti.

Llegar a esta conclusión tomó mucho tiempo, mucho.

Ahora esa olla hirviendo de intolerancia hacia el otro ó a lo que veo afuera, se ha ido vaciando y está llenándose cada día con agua tibia y relajante de autocompasión para mí.

Mi percepción no está nublada con tanto vapor caliente.  Se me ha hace más fácil recordar que soy responsable de usar mis manos para desempañar los cristales de los lentes con los que veo, con los que percibo, si es que el agua empieza a hervir de nuevo.

Es duro pero sí, ya no era alta sensibilidad era intolerancia y como siempre todo comienza conmigo, era una inmensa intolerancia a mi misma.

Si pudiésemos ver todo lo que habita, se crea, se habla y se siente en nuestro interior (mente), tendríamos una idea de lo que nos hace ser lo que somos y entender la frase somos nuestro propio templo, nuestro hogar, nuestro centro, entonces tomaríamos mucha más conciencia de la importancia de trabajarse y sanarse a uno mismo. Impactamos nuestra salud física, mental y emocional, nosotros y sólo nosotros mismos.

No es responsable decir: «Es que yo soy altamente sensible» y que eso es un escudo que además justifica «un todo». Y es que todo tiene un propósito, de nuevo, gracias depresión crónica, por haber estado en mi vida.
Aplica con cualquier enfermedad, cualquiera. La enfermedad solo es «el mensaje» de lo que hay que sanar; el cuerpo es el mensajero.

Que importante es empoderarse como persona A. S. y entender cómo está nuestra energía. Si quieres saber más sobre tu energía, haz click aquí.🌠

Espero que esta reflexión ayude a otro ser humano a encontrar alguna pista, alguna respuesta.

Saludos llenos de polvo de estrellas índigo,

Ceci

•GRACIAS POR ESTE POST•

¿Que es el Universo?

¿Que es el Universo?

Qué es el Universo.
El Universo, es todo, es eterno.
Es amor, el amor que no abandona, el amor que soporta y acompaña siempre.

Aún cuando estás enojada, no entiendas ni un rábano y vayas por ahí mentando 🤬 decepcionada y llorosa.

Es algo que no entiendes, no imaginas en tu pequeña cabeza de ansiosa pensadora.

El Universo es magia, la magia está llena de amor, el amor es puro. El Universo es amor puro lleno de la magia que los adultos niegan, la que la mayoría no cree.

No olvides darle las gracias al Universo cada día, porque te reta para crecer aunque te enojes y no entiendas ni una «papa/patata/potato/Kartoffel🥔🥔» de lo que te dice.

A pesar de tu quejadera, ansiedad e impaciente insistencia en querer saberlo todo ya, y te frustres pensando en que vas sola, sin guía, y le llames injusto a lo que vives, Él sin embargo sigue allí empujándote a crecer al paso que sólo Él sabe que tú necesitas. 🌠

Yo, seguiré aquí tirándote de las orejas y haciéndote escuchar y abrir los ojos para no vayas dormida como zombie, para que aprendas más rápido las lecciones que el Universo tiene para ti.

Te amo, pequeña bruja del grafito, que todavía no te lo crees.

Firma:

Tu #YoSuperior, #AngelDeLaGuarda, #TuNiñaDePolvoDeEstrellasÍndigo
#ArellahAqua
Cualquier nombre que quieras darme.
Me da igual.

¿Qué es eso de niños índigo?

¿Qué es eso de niños índigo?

Niños Índigo.

¡Acaso son azules?

He leído de gente que asegura que todos ellos tienen los ojos azules. Pero no esa así. Si puedo decirte que tienen una mirada tan intensa, que no puedes resistir el sentirte observado, intimidado y escaneado de adentro hacia afuera.

Y ese nombre índigo, viene del color predominante en su aura 🙂

En la época de los 70’s y 80’s comenzaron a nacer en distintas familias del planeta, unos bebitos, que a medida que crecían, iban demandando cosas muy raras para la época, a pesar de sus cortas edades. 

-Ser respetados como individuos de una sociedad-.

Que se les involucrara en las decisiones familiares.
Que su palabra fuera oída, tomada en cuenta, respetada.
Que se reflexionara sobre la forma en la que eran tratados.

¿Aceptar una figura de autoridad que infundara temor o que les hicieran sentir culpables para ser manipulados, sin ningún argumento respetuoso o amoroso?
Eso es totalmente deshonesto.
Nada de eso lo acepta un niño índigo.

Participación de niños en la comunidad de los años 70’s
¿Te imaginas eso?

Estos niños había que controlarlos.
Y comenzaron a llamarlos hiperactivos, rebeldes sin causa, enojones, viejos prematuros, en fin. 

Sí habían muchas quejas del colegio y de los padres, tenían que ser medicados o llevados al psicólogo.
Y a muchos los apaciguaron y los bloquearon con Ritalín (un medicamento con grandes y terribles efectos secundarios).

Incluso médicos dieron y dan recomendaciones de someterlos a tratamientos especializados desde el período de la lactancia.

Unos chicos además, con un nivel de conciencia espiritual tan maduro, que especularon que tuviesen poderes especiales.

La verdad es que son niños muy sensibles, talentosos, sus habilidades especiales, están en cualquier otro ser humano.
Pero estos niños, vinieron con la antena activada, con la intuición despierta y un propósito muy definido.

Su misión: 
Venir a romper esquemas, viejas estructuras en todo nivel:
familiar, religioso, político, educacional, lo que fuese necesario con tal de acelerar el despertar de la conciencia colectiva.
Y preparar el terreno para la siguiente generación de niños índigo y sus amiguitos, los niños cristal, arcoíris y diamante, que comenzaron a nacer en vísperas del 2000 y de ahí en adelante.

Estoy segura que a partir de los 70’s la cosa fue digna de estudio, por la cantidad de casos. Pero luego de la guerra y seguro antes, otros índigo, ya estaban plantando sus semillas hechas de polvo de estrella, alrededor del mundo.

Estos niños índigo, son hoy en día padres y abuelos también.
Muy probablemente padres de otros índigo.
Quizás tú eres uno de ellos.
A lo mejor bloquearon tu antena ó quizás te hicieron creer que muchas cosas en ti estaban mal y las olvidaste.
Pero sólo es cuestión de volver a reconectarte.

Nuestra misión de vida no puede ser evadida  😉 te entiendo.

C’ci, Indigo generación del ’75