Cuerpo emocional sano + Mente Sana = Cuerpo Físico Sano 💪
Se balancea lo primero, se educa lo segundo = se obtiene lo tercero •• Ceci Pantin
@zonacepe

Creadora de la Zona C’
Sobre mí
Soy un ser humano que vive en el planeta Tierra y todos los días aprende un montón de cosas 😁
Me llamo Cecilia, me dicen Ceci y soy la hija de Luis y Zoraida.
Nací en un lugar de América que extraño infinitamente (Por cierto, América es un continente, no es un país). Vivo ahora en Europa, en una tierra que me brinda cobijo y sigue dándome lecciones de amor.
La primera vez que me regalaron una cajita de acuarelas tenía 3 años y la felicidad de ese recuerdo se mantiene muy fresca en mi memoria, pasé toda la tarde sentada en mi pequeño escritorio coloreando y coloreando. Los cuadernos de hojas blancas eran una constante petición mía en la lista de compras de mi Mamá.
Mi historia con la salud emocional
Hace más de 30 años estudié diseño gráfico que me dio el súper poder de hacer comunicación visual y lo ejercí felizmente por más de 10 años.
Buscando un próposito con con una intención de más valor comencé a explorar mi estilo artístico y crear contenido que entregara mensajes motivadores. Mientras vivía en mi país natal viví su decadencia y destrucción en todos los niveles que un país y su gentilicio puede experiementar por la llegada de la dictadura de un monstruo que aunque ya falleció, dejó a sus herederos destruyendo y succionando lo poco que quedaba bueno de su infraestructura y llevó a mis compatriotas en un estado de supervivencia. Formé parte de un gran grupo de personas que lucharon e hicieron todo lo posible con los recursos que tenían por cambiar la situación política de mi país. Inevitablemente, a mi familia y a mi nos alcanzó la garra de la crisis política, económica y social desarrollada durante el des- gobierno venezolano que comenzó en enero de 1999.
Me vi afectada por la profunda tristeza y frustración de ver como todos nuestros logros como profesionales y avances como familia se iban reduciendo. Los recursos básicos para vivir llegaban la mayoría de las veces gracias a la ayuda de familiares y amigos, sin ellos no hubiésemos resistido.
Nos vimos obligados a tomar la dura decisión de dejar nuestro hogar, deshacernos y casi regalar prácticamente todo para poder levantar vuelo e irnos a tocar las puertas de la tierra natal del abuelo de mi esposo, que también hace muchos años, dejó en vísperas de la segunda guerra mundial para buscar un futuro mejor.
Mientras tanto, yo ya llevaba dos años experimentando una depresión crónica diagnosticada pero por las faltas de medicamentos en mi país solo logré cumplir con un mes de tratamiento. No podía dibujar, pintar o diseñar. Las actividades que más feliz me hacían ya no podía llevarlas a cabo.
No sé cuántas veces recibí comentarios de amigos y familiares que me decían frases como:
«Tú no eres así», «Anda, anímate», «¿Por qué estás triste», «… pero ríete», «ahora lloras por cualquier cosa». Me di cuenta de lo mal educados que estamos sobre las enfermedades mentales. Las ganas de sentirme bien me llevaron a usar la poca energía que mi cerebro tenía para investigar y entender lo que significaba tener depresión. Nos dedicamos al cuerpo, especificamente a lo que podemos ver en un espejo y esa es sólo la puntita del iceberg. Experimente con lo que sentía
Entendí que no iba a curarme haciendo lo que siempre hacía, porque mi cerebro no estaba funcionando igual, la depresión es una enfermedad, no es una emoción ni un sentimiento, es increíble como la gente la mal emplea refiriéndose a un estado de ánimo.
Experimenté y probé cosas nuevas a la velocidad de un caracolito, y con la energía de una batería descargada. Sin medicamentos y sin poder pagar un tratamiento con terapia especializada todo me implicó mucho esfuerzo.
Pero encontré mi medicina: La naturaleza y el arte. Aunque no como quizás algunos lo imaginaría, al menos no yo. Pasaba horas contemplando árboles, rodeada de ellos, con un lápiz en la mano, tratando de escribir las pocas palabras que podía hilar en una oración. Fue como escribirle a la tristeza, al miedo, a la ansiedad, a la angustia y de vez en cuando rasguñando pedacitos de los ropajes de la esperanza, la paciencia y la compasión que debía darme a mi misma aunque no sabía cómo hacerlo.
Logré diseñar algunas cosillas que me dedicaba a mi misma como trofeos por haber superado unas horas del día haciendo algo que me distraía de sentirme succionada por el «hoyo oscuro».
Actualmente
Brindo sesiones de coaching 1:1
Dibujo, ilustro y hago comunicación visual consciente para inspirar y motivar por medio de mis ilustraciones, que inevitablemente hacen una reconexión con el lenguaje del alma ✨
Un pedacito de mi curriculum vitae
Diseñador Gráfico Freelance y Asesor de Imagen Corporativa.
2002 – 2018
Coordinador Junior de Imagen Corporativa y Ediciones del Ateneo de Valencia | Valencia, Carabobo, Venezuela
1997 – 1999
Diseñador Gráfico
Coordinación y dirección gráfica de las publicaciones de los eventos de la Institución.
Curriculum Vitae completo en LinkedIn
Educación
Gestalt Art Therapy Centre – Brisbane, Australia
Capability Art Therapy CAT©
Coaching arte terapéutico con enfoque Gestalt
2023 – 2024
Verbund freier Trainer und Coaches
Psychologischer Berater mit Schwerpunkt Individualpsychologie
Coaching
2020 – 2020
SLAC Academie Beeldende Kunst
Digital Photography
2008 – 2009
Instituto de Diseño de Valencia
Disenador Grafico
1992 – 1995
Mención especial por tener uno de los mejores portafolio de la promoción.
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Fundadora de Zona C’
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Algo más sobre mí.
Habilidades ⭐
• Creatividad • Empatía • Escucha activa • Adaptabilidad • Resiliencia • Pasión por el trabajo • Sinceridad • Proactividad • Lealtad • Autodidacta •
Top 🔝
Dios, Los AlPa, los ángeles, Gaia, la Luna, las estrellas, la magia alquímica y la ilustración kawaii.
Debilidades 🩹
El chocolate, las cositas miniaturas, mi impaciencia y las tiendas de manualidades. En mi sombra vive un dragón con intenso temperamento con poca tolerancia a la injusticia y la estupidez humana.
Seguimos trabajando en eso.
